Hoy te sentí.
Te vi
caminando a mi diestra.
Siniestro
juego de percepciones.
Sentimiento
capcioso en el que me enredo.
Tomabas mi
mano jugando,
Y te escondías
en mis pensamientos.
Desordenabas
mis sentidos,
Con tu
alboroto picaresco.
Me
encontrabas en los profundo de los ojos
Sin siquiera
verme la cara.
Y seguías
mis pasos a la par,
De un lado,
del otro,
Y también por
detrás.
Me
observabas con tus ojos de juegos,
Con tu
ambiciones amantes.
Me
observabas, me intervenías,
Me llamabas,
y me convocadas
en mi propia marcha.
Te vi
atravesando la ciudad en colectivo,
Acabando
todo en un fugaz segundo.
La
propiedad privada de tus avatares
No se me
manifiesta.
Y sin
embargo te sentí.
Te vi.
Me tocaste.
Y respondí.
Voltee, mire tus ojos.
Y te encontré…
…atravesado
por la indiferencia
De una urbe
nevada,
Que no te
reconoce.
0 comentarios:
Publicar un comentario