Seguiría
queriendo el rostro de Paulina aun si encontraba en sus actos algo extraño y
hostil que me alejaba de ella.
(…)
¿O todo
era un engaño? ¿Yo estaba enamorado de una ciega proyección de mis preferencias
y repulsiones? ¿Nunca había conocido a Paulina?
(…)
ADOLFO BIOY CASARES
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